1
Guarda el original
Conserva una copia intacta y busca un fragmento breve que contenga tanto habla como el ruido no deseado. Una muestra representativa agiliza las comparaciones.
2
Describe lo que oyes
Anota si el sonido es una serie de chasquidos, un siseo persistente o un tono. Es más fácil evaluar un limpiador de audio cuando sabes qué problema estás comprobando.
3
Compara al mismo volumen
Escucha las mismas palabras y pausas en las versiones original y procesada. Si la voz pierde definición, prioriza la claridad del habla frente a un fondo más silencioso.